martes, 7 de abril de 2026

DE LA VERDAD PERDIDA A LA VICTORIA DE LA REBELDÍA

Por Roberto Marra
 
La verdad está muerta desde hace tiempo. Su concepto ya no importa, porque se ha impuesto su reemplazo definitivo por un sistema de fantasías elaboradas desde los dominadores absolutos del aparato cognitivo mundial. Todo está a cargo de profetas del desprecio a la ética, profanadores permanentes del sentido de humanidad que otrora formaba parte indisoluble de los individuos. El arraigo de visiones espasmódicas de la realidad, la saturación con frases cortas con buscados sentidos efectistas, fascina a una población inerme frente al descalabro de su propia razón, que sobrevive como puede a su desamparo. El combo de mentiras periodísticas, imaginarios sensoriales y degradación moral de quienes se erigen como “representantes” en estas “democracias” subalternizadas al imperio, ha ido fabricando el “producto” más perfeccionado de este capitalismo financiarista: el individuo impersonal, el delirante sometido a los ladrones de los valores humanos más valiosos.