Por Roberto Marra
Yo quiero romper la vida,
Como cambiarla quisiera,
Ayúdeme compañero;
Ayúdeme, no demore,
Que una gota con ser poco
Con otra se hace aguacero.
“Milonga de andar lejos” – Daniel Viglietti
Los seres humanos estamos constituidos por un promedio de setenta por ciento de agua. Con esa sola mención de un hecho irrefutable, bastaría para estar preocupados por la permanente pérdida de acceso a ese líquido que la naturaleza brinda en diferentes estados, porque su necesidad para la sobrevivencia de todos los seres vivos en el Planeta lo evidencian. Y aquí entra el asunto de los glaciares, esas estructuras congeladas superficiales o sumergidas que tanta palabrería falsificada ha merecido por parte de los buscadores de riquezas fáciles y sometimientos orgullosos.






















