Por Roberto Marra
Como es lógico y esperable, todos necesitamos hacer la catarsis de reaccionar ante la crueldad, la injusticia y la falta de empatía que soportamos por parte de los hacedores de nuestras desgracias actuales. Los padecimientos precisan del auxilio de la palabra analítica para comprenderlos, elaborarlos y asumir las necesidades que nos demandan. Pero la descripción de la realidad, suele tornarse agobiante cuando sólo se hace eso frente a ella. La persistencia en explicarla, en desmenuzarla para comprenderla, aún con la utilidad que tiene, cuando se insiste en realizarlo, termina por anestesiar la voluntad de pararse ante esa realidad para confrontarla.

